El Pleno de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) realizó este miércoles el acto de juramentación, entrega de despachos e ingreso a la carrera judicial de 15 jueces y juezas, egresados del Programa de Aspirantes a Jueces y Juezas correspondiente al Grupo 1-2024 de la Escuela Nacional de la Judicatura (ENJ).
Durante las palabras centrales del acto, el presidente SCJ, Henry Molina, destacó que la fortaleza institucional de República Dominicana es resultado del sacrificio de generaciones comprometidas con la construcción de un Estado democrático y de derecho, sustentado en instituciones sólidas capaces de garantizar el equilibrio entre los poderes públicos.
Molina resaltó que el modelo institucional dominicano, mediante el cual el Consejo Nacional de la Magistratura designa a los jueces de la Suprema Corte de Justicia y esta, a su vez, nombra a los jueces del país tras cumplir los requisitos establecidos por la Carrera Judicial, constituye un sistema de peso y contrapeso que fortalece la independencia judicial y legitima democráticamente el ingreso de cada magistrado.
Explicó que estas ceremonias reafirman el carácter institucional, transparente y solemne de la función judicial y evidencian que la justicia se administra en nombre de la República y de la Constitución.
Al referirse a la formación de los nuevos integrantes de la judicatura, Molina destacó que los quince aspirantes desarrollaron una intensa experiencia práctica durante su proceso formativo.
Asimismo, explicó que estos participaron activamente en tribunales de primera instancia civil, contribuyendo al plan institucional de “cero mora”, mientras que durante nueve meses se desempeñaron como jueces de paz suplentes en distintas jurisdicciones del país, los últimos tres meses de formación a colaborar con la optimización del Registro Inmobiliario
Henry Molina explicó que la asignación de las plazas se realizó en estricto orden de mérito, conforme a las calificaciones finales obtenidas, garantizando transparencia, objetividad y reconocimiento al esfuerzo académico y profesional de cada egresado; al tiempo de precisar que la entrega de los despachos marca el inicio de una misión trascendental al servicio de la ciudadanía.
“El despacho que hoy reciben no es un símbolo ornamental; es la materialización de la confianza pública, el llamado a ejercer la justicia con independencia, integridad, prudencia y un profundo sentido de servicio. El país espera mucho de ustedes, y el Poder Judicial continuará a su lado, promoviendo la innovación y la ética como pilares de una justicia moderna y cercana a la gente”, manifestó el magistrado Molina.
Durante el acto, el director de la Escuela Nacional de la Judicatura, Ángel Brito Pujols, ofreció las palabras de bienvenida y destacó que los 15 nuevos jueces y juezas han culminado un proceso exigente, construido sobre la base del estudio, disciplina, evaluación permanente y la vocación de servicio; al tiempo de manifestar que también es el inicio de una carrera judicial que espera sea larga, fecunda e íntegra.